asturias agua

Manantiales de Asturias: un agua sana es posible

En Asturias nos hemos librado, la epidemia se ha quedado en Barcelona y Tarragona. Pero nadie dice que no pudiera suceder lo mismo por aquí. Me refiero, claro, a los más de 3.000 afectados por gastroenteritis debido al agua que bebieron en el trabajo. Como suena. Ahora las investigaciones apuntan más bien a un problema con el embotellado del agua, más que con el líquido en sí, elaborado por la empresa Edén.

Sea como sea, lo que queda fuera de toda duda es que con el agua no se juega. Es importante que la calidad sea excelsa en cualquier uso que se haga de ella y por eso, se trata o debería tratar siempre por vía, por ejemplo, de la osmosis forzada, un proceso por el que se genera agua de calidad de cualquier fuente, esté más o menos contaminada. Es lo que deberían usar todas las empresas, con independencia del uso que hagan del líquido elemento. Pero como este blog va de Asturias, vamos a hacer un repaso de algunos de los manantiales más míticos del territorio. Porque ya lo veis: hay que beber agua bien. ¿Los conocéis?

Malvedo, Lena

Esta agua es calcárea, y es quizá de las más reconocibles por su sabor y frescura. El manantial se encuentra en un paraje natural con un pequeño pueblo en las proximidades cuyos vecinos, antaño, acudían al lugar para limpiar su ropa.

Campomanes, Lena

Escondido por el pueblo Pola de Lena, este pequeño manantial fue, antaño, mítico para el lugar. Punto de encuentro de quienes acudían a él en tiempos de escasez, esta preciosa fuente parece haber quedado en el olvido en la actualidad, lo que la convierte en una localización mágica (por atemporal) y de la que beber agua de muy buen sabor.

Llaneza, Oviedo

En Oviedo, esta fuente reformada una y mil veces (en la actualidad cuenta incluso con un grifo de reciente implementación) recibe el agua directamente de la montaña, y el truco para poder disfrutar enteramente de su sabor y frescura originales pasa únicamente por dejar correr un poquito el agua en el momento en que se abre el grifo. Y a disfrutar plenamente del líquido elemento.

 

Estas son sólo tres de las múltiples fuentes y manantiales que pueden encontrarse en Asturias. Seguro que conocéis alguna otra (de hecho, me he guardado algunas a propósito). ¿Se os ocurre alguna más? ¡Esperamos vuestras propuestas en los comentarios!

Deja un comentario